Por qué alojarse justo junto al campo
¿Qué importa realmente al reservar cama para un partido nocturno en una ciudad sin metro? La distancia al túnel, no el barrio que aparece en la web de reservas. Los hoteles agrupados bajo este eje están junto a las vías que llevan directas al Tangier Grand Stadium, las mismas que se llenan de petit y grand taxis antes del saque inicial y se vacían rápido en cuanto la afición del Ittihad Riadi de Tanger sale del estadio. Esa cercanía importa más una noche de copa, cuando la fila de taxis a la vuelta es la verdadera prueba de la velada.
Los hoteles de esta lista comparten un rasgo: están lo bastante cerca del Tangier Grand Stadium para que un partido nocturno no signifique correr detrás de una fila de taxis que se acorta. Quiétude y Dar Tinjâa funcionan como bases más tranquilas a poca distancia del campo, útiles para quienes quieren volver rápido a la habitación una vez terminado el partido del Ittihad Riadi de Tanger y despejadas las vías de acceso. Grand Hotel Villa de France y El Minzah Hotel añaden un servicio más completo, restaurante y bar incluidos, para quienes prefieren una velada sentada antes o después del saque inicial en lugar de una vuelta rápida. Nada sustituye del todo un taxi, Tánger no tiene una línea de metro en la que apoyarse, pero el trayecto se acorta bastante.
Los groundhoppers que encadenan un partido de Botola Pro o una fecha de concierto en el estadio ganan una ventaja práctica al alojarse tan cerca: menos tiempo perdido en el tráfico de las vías de acceso, más tiempo libre para la ciudad. Diagonal Hôtel y Tanger App Hotel están a un trayecto fácil del campo, prácticos para una vuelta rápida antes de un partido nocturno o una llegada el mismo día desde el aeropuerto Ibn Battouta. Para quien llega un sábado y se va un domingo, recortar el traslado al estadio importa más que unas vistas al mar o un spa. HOTEL BEN BATOUTA TANGIER y Barceló Tanger completan esta parte de la lista con restaurante y piscina para una estancia más larga en torno a un fin de semana de partido.
El apartamento con vista directa al Tangier Stadium es el ejemplo más claro de lo que ofrece este eje, una base con cocina propia que mira directamente al campo en lugar de a la medina o la costa. Conviene a un grupo pequeño o una familia que prefiere cocinar antes del partido en vez de comer fuera dos veces en la misma noche. Absinthe - Guesthouse in Tangier y Dar Tanja ofrecen una alternativa más tranquila y residencial cerca, útil para quienes quieren distancia del ruido del estadio una vez dispersada la afición, pero manteniendo un trayecto corto de vuelta tras el pitido final.
Alojarse tan cerca del Tangier Grand Stadium conviene más a la afición local y a los groundhoppers que a una familia que construye unas vacaciones completas alrededor del viaje, ya que las vías de acceso están pensadas primero para el tráfico de partido y después para el turismo diario. Los aficionados deben contar igualmente con un petit taxi en vez de asumir un paseo, y comprobar de qué lado del estadio queda su hotel antes de un partido con mucha afición visitante. Lo que ofrece este eje es un regreso más corto y tranquilo tras el pitido final, cuando el resto de la ciudad sigue sacando taxis de un estadio sin ninguna línea de tren a la que recurrir.
Tánger juega dos papeles a la vez: la ciudad puerta histórica donde los ferris de Tarifa y Algeciras atracan a pocos minutos de la Kasbah, y una ciudad de Botola Pro construida alrededor del Ittihad Riadi de Tanger y su estadio en el extremo sur. La medina y el Gran Zoco atraen al turismo y esa cultura de cafés que sedujo a escritores hace décadas, mientras las noches de partido pertenecen a las vías de acceso al estadio, donde las filas de taxi y los vendedores callejeros marcan el ritmo mucho antes del saque inicial y bastante después del pitido final.