


Hotel Anfield
Sobre este hotel
Este hotel apuesta por un breve trayecto en transporte público en lugar de una dirección a dos pasos del estadio, lo que lo aleja de las calles de acceso más saturadas antes del pitido inicial. El edificio conserva su carácter de época mientras las habitaciones se mantienen cuidadas, y el bar propio permite seguir el ambiente previo con calma antes de salir. El aparcamiento gratuito es una ventaja real en una zona donde tantas calles pasan a ser de residentes los días de partido, y la política familiar conviene a quienes traen niños por primera vez. El desayuno, de pago, empieza lo bastante temprano para un partido de mediodía. Cuando suena el pitido final, esa misma conexión de transporte funciona igual de bien en sentido contrario, lejos del gentío a pie junto al sector visitante.